Lavá bien la calabaza, cortala a lo largo y retirale las semillas con una cuchara. Colocá una mitad en una placa para horno, con la parte cortada hacia arriba.
Hacé unos cortes suaves sobre la pulpa, sin llegar a la cáscara. Rociá con un poco de aceite, sal, pimienta y pimentón.
Llevá la calabaza a horno precalentado a 200 °C durante 35 a 45 minutos, o hasta que la pulpa esté tierna al pincharla con un cuchillo.
Mientras tanto, picá la cebolla, los morrones, el zucchini y la zanahoria en cubitos chicos.
Calentá una sartén con aceite y salteá primero la cebolla con la zanahoria durante unos minutos. Después agregá los morrones y el zucchini. Cociná hasta que las verduras estén tiernas, pero sin desarmarse.
Sumá el choclo cocido, sal, pimienta y orégano. Mezclá bien y apagá el fuego.
Cuando la calabaza esté tierna, retirala del horno y ahuecá un poco el centro con una cuchara, dejando borde y base para que mantenga la forma. Mezclá esa pulpa con las verduras salteadas.
Rellená la calabaza con la mezcla de verduras y pulpa. Agregá cubos o tiras de queso cremoso entre el relleno para que quede bien fundido por dentro.
Cubrí con más queso por arriba y espolvoreá el queso rallado. Llevá nuevamente al horno durante 10 a 15 minutos, hasta que el queso se derrita y tome color.
Retirá del horno y dejá reposar 5 minutos antes de servir, para que el relleno se asiente un poco.
Tips y consejos
La calabaza tipo anco o anquito es ideal porque tiene buena forma para rellenar y una pulpa dulce que combina muy bien con verduras y queso.
No ahueques demasiado la calabaza: dejá una base firme para que no se rompa al servir.
Cortá las verduras en cubitos chicos para que se integren mejor con la pulpa.
El queso cremoso queda bien fundido; la mozzarella da una cubierta más elástica y dorada.
Para sumar más sabor, podés agregar ajo picado, verdeo o puerro al salteado.
Si querés una cena más completa, podés sumar arroz cocido, pollo desmenuzado o huevo duro picado al relleno.
No uses verduras con demasiada agua sin saltearlas antes, porque pueden humedecer de más el relleno.
Si la superficie se dora rápido pero el centro todavía está frío, cubrí apenas con papel aluminio y dejá unos minutos más.
Se puede preparar con anticipación y gratinar justo antes de servir.
Si sobra, guardala en la heladera bien tapada y recalentá en horno para que el queso vuelva a fundirse.
Esta calabaza rellena con queso y verduras es una receta práctica, colorida y muy rica para resolver una cena casera.
Con la calabaza tierna y el queso dorado por arriba, queda lista para llevar a la mesa sin mucho trabajo.
