Más tarde ese día, decidí tomarme las cosas con calma. Le dije a mi vecino: «Oye, creo que conectaste algo a mi tomacorriente por accidente; para que lo sepas, la corriente pasa por mi contador». Él lo minimizó diciendo que era «solo un poquito de corriente», como si eso justificara algo. No quería crear tensión, así que simplemente puse una pequeña tapa con cerradura sobre el tomacorriente: una medida sencilla y educada para evitar futuros errores.
