2. La Mezcla del Flan
En un bol amplio, bate los huevos suavemente con un batidor de mano; solo buscamos romper las yemas e integrar, sin generar espuma excesiva. Incorpora el azúcar en forma de lluvia, luego la esencia de vainilla y, finalmente, la leche poco a poco, manteniendo un batido constante y pausado.
3. El Filtrado y Horneado
Para una textura profesional y sin impurezas, vierte la mezcla en el molde acaramelado pasándola previamente por un colador fino.
Prepara un baño María (coloca el molde dentro de una fuente más grande con agua caliente que llegue a la mitad de la altura del molde) y hornea a 160°C. Cocina hasta que el flan se vea firme al tacto pero con un ligero movimiento central.
4. Desmolde Impecable
Es fundamental dejar enfriar el flan por completo antes de intentar desmoldarlo.
Técnica de Doña Petrona: Pasa una espátula de hoja fina por los bordes. Si el molde es de metal, calienta la base sobre la hornalla a fuego fuerte por apenas 10 segundos para que el caramelo se ablande y el flan baje suavemente al plato.
Tips de Éxito
Sin Burbujas: Para un flan liso “sin ojitos”, asegúrate de que el agua del baño María nunca llegue a hervir dentro del horno y no batas los huevos en exceso para no incorporar aire.
Reposo: Al igual que los mejores postres de este estilo, el sabor se intensifica si se prepara con un día de antelación.
El toque final: Sírvelo bien frío. La combinación con dulce de leche repostero y crema chantilly lo transforma en el famoso “Flan Mixto”.
